-Un pasito para atrás... un poco a la izquierda... ahí.-¿Estoy bien acá? ¿Estás seguro Cacho que no hay peligro?
-Segurísimo.
Desde Mosterio, capital de la Esfera Cultural Goliciana, queremos compartir con ustedes pitutos, sereneiders, vainas arrechas y ñuflos. Trataremos de dilucidar (con ayuda de los espíritus de Perón, José de Zer y Freud) porque al Capitán Kirk se le rompían tanto las camisetas.


¡Hola, lindísima gente! Soy el Licenciado* Tito Sarlanga. Una muchacha habitué a este blog que prefiere mantener el anonimato, ha tenido la deferencia de suministrarme un material fabuloso, sobre piedras y cristales.
Entre una comunidad marginal de paranoicos, los cascos de aluminio sirven como medida de protección en contra de las señales de radio invasivas. Se investiga la eficacia de tres diseños de casco de aluminio en un grupo muestra de cuatro individuos. Usando un analizador de red de US$ 250.000, nos encontramos con que, aunque en promedio todos los cascos atenúan radiofrecuencias invasoras en cualquier dirección (ya sea que emanen de una fuente externa, o procedente del cráneo de la materia), ciertas frecuencias son de hecho muy amplificado. Estas frecuencias amplificadas coinciden con las bandas de radio reservado para uso del gobierno según la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC). La evidencia estadística sugiere el uso de cascos de hecho, puede aumentar la capacidad invasiva del gobierno. Los autores especulan que el gobierno puede, de hecho, haber fomentado el uso del casco por esta razón.
Automovilista atropelló a un
diputado nacional a metros del Congreso ¿Habrá sido sin querer queriendo?
Yo - Ni idea. ¿Cual es la dirección?
A primera vista, el multiverso parece descansar fuera de la ciencia porque no puede ser observado. ¿Cómo -siguiendo la prescripción de Karl Popper- puede una teoría ser refutada si no podemos comprobar sus predicciones? ¿Vieron otro universo? ¿O todo es una especulación? Digo sin ponerme colorado 10^10^10^7, total ¿quién me va a demostrar que es mentira? Algunos científicos, como Hugh Everett propugnan la existencia de Universos paralelos. que le viene de perillas para explicar "huecos" en otras teorías, pero no deja de ser una construcción mental, más propia de una ficción.
Para el profesor Pamechu Unvohue no hay duda: La Iglesia Maradoniana, que pretende imponer sus creencias a la humanidad,
ha regresado. Acompañado de Lilita Carrió, una joven y sensual
política, María Inés Sánchez, la directora de colegio que tiene su oficina en el baño y Fernando Bravo, un avispado mentalista, Unvohue comienza
una carrera contra el reloj mediante una búsqueda desesperada en las
sierras de Calamuchita, para aclarar el misterio de las pelotas que
doblan. Necesitará todo su conocimiento para descifrar las claves
ocultas que La Iglesia Maradoniana ha dejado a través de los siglos en
unos manuscritos que hay en Ciudad Evita y en un pirigundín de Villa Fiorito, y todo su coraje para vencer al despiadado asesino, ya que
el tiempo se agota y la civilización y el fulbo como los conocemos,
están en peligro.
Otro afamado autor es Osho, cuyo verdadero nombre es Rajneesh Chandra Mohan, quién aporta un cariz seudofilosófico. Osho, el 21 de marzo de 1953, a la edad de 21 años, alcanzó la iluminación, la más alta cumbre de la conciencia humana (así dijo él al menos). Estudió filosofía en la universidad y fue Campeón de Debates de todo el país, es decir, un discutidor de primera. Desde Sigmund Freud, hasta Lao Tse, desde Roberto Galán hasta Buda, desde Jesucristo hasta Lita de Lázari, de cada uno trató de sacar algo. Hablaba de los sutras del yoga, de las parábolas de Jesús, de los Koanes del zen, de los Koalas de Rocío Marengo, de sufismo, taoísmo, fetichismo, hassidismo, tantra, tarot, etc. Amasó una enorme fortuna y tuvo problemas con la ley.
Adriana Aguirre: "Me cansé del ganado viejo y ahora quiero un ternerito" Pero que desfachatada esta mina,